Quiénes somos

La Federación Sindical de Profesores de Enseñanza Secundaria Pública, SPES, nace con la voluntad de aunar los esfuerzos que hasta ahora venían realizando distintos sindicatos de Secundaria en pro de una enseñanza pública de calidad, en defensa de los derechos de los profesionales de la docencia y con el objetivo de extender la Organización a todas aquellas CCAA que todavía no cuentan con asociaciones federadas en SPES.

Las asociaciones fundadoras de SPES son: APIA (Andalucía), APS-Navarra, APS-Aragón, ASPEPC (Cataluña), ASPES-CL (Castilla y León) y SPS (Cataluña).
Desde la nueva SPES, queremos hacer un llamamiento a todo el profesorado de secundaria para que se organice en defensa de sus derechos e intereses. Necesitamos una organización fuerte que sea la voz del profesorado, una voz que los sindicatos tradicionales y la Administración han ninguneado e instrumentalizado hasta hoy. Consideramos que las razones de la degradación progresiva de la enseñanza en España, la caída de niveles académicos y el deterioro de la convivencia en los centros es debida a la aplicación de unas leyes que contienen en sí mismas principios educativos erróneos. Rechazamos enérgicamente toda imputación de responsabilidad al profesorado sobre el fracaso de las reformas educativas desde la LOGSE. Una acusación interesada, ésta, que desde supuestos «expertos educativos» y desde las propias Administraciones, se ha lanzado frecuentemente como «excusa» ante el fracaso evidente de las reformas educativas y el sentido regresivo que han imprimido, tanto en lo académico como en lo social.

La sucesivas reformas educativas que se han ido produciendo en España a lo largo de los últimos años han tenido como consecuencia una degradación progresiva del sistema educativo, el abandono de los mínimos requisitos para garantizar la convivencia en los institutos y una devaluación y adulteración de la función docente, que se pretende reconvertir a funciones asistenciales, trivializando su papel primordial de transmisora de conocimientos. En la fase obligatoria de dicha enseñanza –ESO- la situación es particularmente grave en la medida que se promueve activamente, desde la autoridades educativas, la promoción automática indisimulada como forma de esconder el fracaso escolar y un exceso de pedagogismo que convierte los institutos en centros de experimentación de teorías anacrónicas y socialmente regresivas. Situación a la que hay que añadir una actitud demagógica, por parte de la Administración, enfocada exclusivamente de cara a la galería, que sitúa en la impunidad conductas disruptivas que afectan a la convivencia en los centros y que no hace nada para evitar que un considerable porcentaje de alumnos que ingresan en la ESO, lo haga con déficits formativos importantes que se supone que deberían haber superado en anteriores etapas educativas.
Se ha impuesto un sistema que desdeña la adquisición de conocimientos y asocia la obligatoriedad de esta etapa educativa con la concesión prácticamente universal del título de graduado en Secundaria. En el Bachillerato nos encontramos con solamente dos años, el más corto de Europa, sin que, ni la formación previa del alumnado, ni su escasa permanencia en la etapa, permitan la consecución de los objetivos de un Bachillerato que merezca tal nombre. La Formación Profesional, por su parte, está mal planteada y presupone, a su vez, la consolidación previa por parte del alumnado de unos conocimientos y aptitudes que no han podido adquirir.

El profesorado de Secundaria ha sido el colectivo que más caro ha pagado, y sigue pagando, la degradación que se ha producido en la enseñanza, a la vez que ha sufrido importantes retrocesos desde el punto de vista laboral y profesional. Su propia función docente se ha puesto en cuestión por parte de los mismos “expertos» y autoridades educativas que han perpetrado el descomunal despropósito en que se ha convertido la enseñanza española en la actualidad. Se pretende priorizar un modelo de “educador generalista”, frente al “profesor especialista” necesario en esta etapa.
Una situación de progresivo deterioro, tanto de las condiciones profesionales como del sistema educativo, que presenta como añadido que el colectivo de profesores de Secundaria ha estado sin voz profesional ante el Ministerio durante todo este tiempo. Los sindicatos docentes tradicionales han focalizado sus reivindicaciones en la defensa de los intereses gremiales de otros cuerpos docentes a la vez que han sido, en unos casos, cómplices activos y entusiastas de las reformas educativas y de la desvirtualización de la profesión o, en otros, simples testigos silenciosos y, por lo tanto, igualmente culpables de haber desatendido –por activa o pasiva- sus obligaciones como representantes del colectivo.

Como consecuencia de esta situación han ido apareciendo, desde hace ya un tiempo, sindicatos profesionales de Secundaria pública que han conseguido una implantación y representatividad más que respetable entre el colectivo de profesores de sus respectivos territorios. Los sindicatos fundadores de SPES estamos representados en tres Mesas Sectoriales –Castilla y León, Cataluña y Navarra- así como también en las Juntas de Personal de Andalucía y Aragón. Nuestro objetivo, en tanto que SPES, es ahora difundir nuestro proyecto en toda España y poder constituir una Organización que represente, de manera efectiva, los intereses del profesorado ante la Administración del Estado.

SPES nace con la voluntad de propugnar una reforma del sistema educativo que escuche de una vez la voz de los auténticos “expertos”, los docentes; que recupere la calidad de una enseñanza pública que nunca debió perderse y que se encuentra hoy, por culpa de las sucesivas reformas educativas, en proceso de reconversión hacia una subsidiarización respecto de la privada concertada y remitida, cada vez más, a funciones meramente asistenciales.

Por todo ello, reclamamos:

I.- SOBRE LA FUNCIÓN DOCENTE Y LA CONSIDERACIÓN DEL PROFESORADO

1.- La recuperación del carácter eminentemente académico de la función docente y la condición de especialista del profesorado de Secundaria.

2.- Institución de un cuerpo de “auxiliares de docencia” que lleve a cabo las funciones no académicas, necesarias en los institutos, cuya realización no corresponde al profesorado.

3.- Consideración del docente como autoridad pública.

4.- Concurso de traslados a nivel estatal cada dos años.

5.- Establecimiento de una carrera docente que regule debidamente el acceso a la docencia universitaria del profesorado de Secundaria. Estabilidad de plantillas y reducción de la ratio alumno/profesor.

II.- SOBRE EL SISTEMA EDUCATIVO EN GENERAL

6.- Recuperación del concepto de “cultura del esfuerzo” y de la transmisión de conocimientos como función primordial de los centros de enseñanza.

7.- Elaboración, desde un marco legislativo estatal, de un reglamento de derechos y deberes del alumnado que permita, en el caso de conductas disruptivas reiteradas, la separación del sistema educativo reglado.

8.- Obligatoriedad de repetir curso a partir de dos asignaturas suspendidas.

9.- Adelantamiento de los programas de iniciación profesional desde los 14 años.

10.- Establecimiento, con carácter general, de pruebas de recuperación en el mes de septiembre.

11.- Atención, por parte de profesionales especializados, a los alumnos con graves disfunciones psíquicas, emocionales o conductuales. Si ello es preciso, al margen del sistema educativo reglado y con la debida cobertura asistencial.

12.- Consideración de la estructura educativa pública como eje vertebrador del sistema educativo.

13.- Evaluaciones sujetas a la objetividad numérica y no a la discrecionalidad de las juntas evaluadoras.

14.- Tratamiento del hecho religioso, en los centros públicos, exclusivamente desde una perspectiva cultural y no confesional, en todas las etapas académicas.

II.- SOBRE LA ETAPA INFANTIL Y PRIMARIA

15.- Aplicación prioritaria de medidas correctoras del retraso escolar (refuerzos, desdoblamientos, etc.)

16.- Establecimiento de una prueba externa al final de la etapa, que garantice la competencia en lecto-escritura y cálculo.

III.- SOBRE LA ENSEÑANZA SECUNDARIA OBLIGATORIA

17.- Itinerarios académicos diferenciados desde el tercer curso de la ESO, según las capacidades y preferencias de los alumnos. Flexible e intertransitable de acuerdo con los procesos del alumnado.

18.- Establecimiento de una prueba externa como requisito para la obtención del graduado en Secundaria.

IV.- SOBRE EL BACHILLERATO Y LA FORMACIÓN PROFESIONAL

19.- Establecimiento de un Bachillerato de, como mínimo, tres años de duración.

20.- Introducción de materias comunes aplicadas a la especificidad de la Formación Profesional.

22.- Estar en posesión del Graduado en Secundaria como requisito para acceder al Bachillerato.

21.- Establecimiento de un Bachillerato Elemental -1º i 2ª cursos- y de un Bachillerato Superior -3r curso-.

22.- Bachillerato Elemental como requisito para acceder a la Formación Profesional de Grado Superior.

23.- Establecimiento de una prueba externa como requisito para la obtención del Bachillerato Superior.

24.- Diploma de Bachillerato Superior como requisito para acceder a la Universidad.

V.- GESTIÓN DE LOS CENTROS PÚBLICOS

25.- Organización de los institutos a partir de los departamentos didácticos, estructurados por especialidades, como eje del funcionamiento académico de los centros.

26.- Asignación de la dirección y jefaturas de departamento a profesores del cuerpo de Secundaria o catedráticos.

27.- Recuperación del Claustro del Profesorado como eje de las decisiones que afecten al Centro, con carácter exclusivo en materia académica.

28.- Voto mayoritario del Claustro como requisito para la designación de la dirección del centro.

VI.- SOBRE LA ENSEÑANZA PRIVADA CONCERTADA

29.- Consideración de los conciertos educativos como una situación de excepcionalidad y subsidiarios de la enseñanza pública.

30.- Escolarización equitativa de las distintas tipologías de alumnado en todos los centros sostenidos con fondos públicos.

VII.- SOBRE LA DINÁMICA SINDICAL Y LA REPRESENTATIVIDAD

31.- Separación de las Juntas de Personal y Mesas Sectoriales de negociación de Primaria y Secundaria.

VIII.- POR UN PACTO DE ESTADO SOBRE LA EDUCACIÓN

32.- Pacto de Estado para que la enseñanza deje de estar sometida a la demagogia y a los vaivenes electorales.

SPES

Federación Sindical de Profesores de Enseñanza Secundaria Pública

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