lunes, 1 de diciembre de 2014

SPES ANTE LAS ELECCIONES SINDICALES

En los próximos días, 3 y 4 de diciembre, tendrán lugar en la mayor parte de España las elecciones sindicales de la enseñanza pública. Los docentes elegiremos a nuestros representantes para los siguientes 4 años. Lo cual no es poco, porque la situación de la educación y de los docentes es realmente crítica y hasta amenaza con el colapso.

Los docentes hemos estado pagando el pato de la crisis, más que en ningún otro sector de la función pública, con auténticas sobredosis de reducción y congelación salariales, así como de aumento del horario y ampliación de las ratio. Una regresión en nuestras condiciones de trabajo aderezada con una progresiva pérdida de derechos laborales y profesionales, con la implantación de un modelo privatizador de la gestión educativa. Y con una Administración -y Administraciones- que descarga sus propias culpas en los docentes, cuyo desprestigio social hasta diríase que auspicia para desviar su propia responsabilidad en el actual deterioro educativo.

Tenemos un sistema educativo que, desde la implantación de la LOGSE, va de mal en peor y que resuelve sus nunca reconocidos fracasos con recetas «más de lo mismo» que no hacen sino agravar la situación, hasta el punto de reconvertir en muchas ocasiones la enseñanza pública a funciones meramente asistenciales. Todos conocemos tales recetas y sus resultados: pedagogismo teórico trasnochado y alejado de la realidad de las aulas, progresiva burocratización que aparta al docente de su función primordial de especialista transmisor de conocimientos, inculpación al profesorado de los despropósitos político-educativos pergeñados por tirios y troyanos...

La gran víctima ha sido la enseñanza pública, y muy particularmente la Secundaria y sus docentes -ESO, Bachillerato y FP-, entre otras razones, porque los sindicatos tradicionales han estado más pendientes en sus negociaciones de su propia clientela: otros colectivos docentes de los cuales se han nutrido tradicionalmente. Es hora de que el profesor de Secundaria tenga una voz propia que le represente. Defender nuestras condiciones profesionales y de trabajo es defender a la vez la calidad del sistema educativo que siempre hemos reivindicado, porque no se puede dar lo uno sin lo otro.

SPES es un sindicato que agrupa a distintas asociaciones sindicales de profesores de secundaria de varias CCAA españolas. Aun sin llegar a todos los territorios, esta vez concurrimos a las elecciones sindicales en más Comunidades; en otras estamos ya ampliamente implantados, y a la vez que defendiendo nuestra concepción de la enseñanza, hemos conseguido que la voz de los profesores de Secundaria haya estado presente en las instancias negociadoras, consiguiendo que nuestro colectivo dejara de ser la víctima propiciatoria de los acuerdos entre las Administraciones y los sindicatos clásicos mayoritarios.

Defendemos y reivindicamos la dignidad docente, nuestra condición de especialistas, la función de transmisores de conocimientos y la consideración profesional, laboral y retributiva acorde a tal condición. Queremos animar a todo al profesorado de secundaria que piense como nosotros para que vote a la candidatura de SPES allí donde la haya. Pensamos que es necesario un gran sindicato de profesores de secundaria en toda España, y en ello estamos. Votar a SPES es votar por nuestros derechos y por la calidad de la enseñanza pública.

Xavier Massó
Presidente de SPES

(SPES está formado por las siguientes asociaciones sindicales: APIA (Andalucía), ASPES-CL (Castilla y León), APS-Aragón, APS-Navarra, ASPEPC·SPS (Cataluña), SPES-Murcia)

viernes, 28 de noviembre de 2014

"SPES en los Institutos" de Javier Orrico

La Opinión de Murcia (28/11/2014)


Hasta finales de los años ochenta, una de las profesiones más prestigiadas y atractivas para los universitarios españoles era la de profesor de instituto. Socialmente muy valorada, por la dificultad de unas oposiciones muy duras y exigentes, no la pantomima patética que hoy constituyen, los catedráticos y agregados de Bachillerato gozaban de independencia, no tenían que hacer el meritoriaje tantas veces humillante de la endogamia universitaria a partir de la LAU y la LRU, y, por tanto, no le debían nada a nadie. Habían llegado allí por mérito y el estudio. Enseñaban lo que amaban y además lo hacían con alumnos de unas edades fundamentales, entre los catorce y los dieciocho años, aquellas en que comienza a ser consciente la vida intelectual y se forman gustos y afinidades definitivos. Era, pues, una profesión feliz, sin rencor, de la que nadie quería irse. ¿Qué ha pasado para que, veinticinco años después, todo el mundo haya salido jubilando de ella en cuanto ha podido y, como señalaba recientemente un terapeuta en las páginas de La Opinión, se haya convertido en la profesión más estresante de España? Pues pasaron, primero, los socialistas y su LOGSE, los psicopedagogos, la incompetencia seguidista del PP, y, sobre todo, los sindicatos y el mito del Cuerpo Único, ese afán de medrar a través de la presión sindical y política que destruyó el mérito y, con él, a España. La entonces Enseñanza Media fue despersonalizada, convertida en sándwich docente, fusionada en su representación sindical con cuerpos de características y méritos muy diferentes, y con ello, por su condición minoritaria en votos, condenada a ser el saco de los golpes hasta llegar a la situación actual: conflictividad en las aulas, ratios y carga lectiva insufribles y disparatadas frente a otros cuerpos, y salarios con subidas lineales para todos y bajadas porcentuales siempre mayores para los licenciados. Y es que nunca tuvieron representación sindical propia. Ahora llega SPES, un sindicato de profesores de instituto. Que haya alguien que, al menos, señale con el dedo al rey desnudo.

Javier Orrico.

Convocatoria de plazas de funcionarios docentes en el Exterior

Orden ECD/2215/2014, de 20 de noviembre, por la que se convoca concurso para la provisión de puestos de personal docente en el exterior.
Termini de presentació de sol·licituds: del 3 al 22 de desembre.


Convocatoria

Más información

Convocatoria de plazas de asesores técnicos en el Exterior

Orden ECD/2214/2014, de 20 de noviembre, por la que se convoca concurso para la provisión de puestos de asesores técnicos en el exterior.
Plazó de presentación de solicitudes: del 3 al 22 de diciembre.

Convocatoria

Más información

jueves, 27 de noviembre de 2014

"Para Todos La 2: La escuela del futuro"

Felipe de Vicente, miembro del secretariado de SPES en el programa "Para Todos" de La 2. Especialmente a partir del minuto 7:30.

Real Decreto de homologación de las antiguas titulaciones a las de Grado

Real Decreto 967/2014, de 21 de noviembre, por el que se establecen los requisitos y el procedimiento para la homologación y declaración de equivalencia a titulación y a nivel académico universitario oficial y para la convalidación de estudios extranjeros de educación superior, y el procedimiento para determinar la correspondencia a los niveles del marco español de cualificaciones para la educación superior de los títulos oficiales de Arquitecto, Ingeniero, Licenciado, Arquitecto Técnico, Ingeniero Técnico y Diplomado.

Más información aquí.

Trámite telemático.

martes, 25 de noviembre de 2014

La respuesta de un profesor español indignado al experto en educación Marc Prensky

(ABC, 23-11-2014).

Uno intenta ser siempre moderado en sus valoraciones, pero cada vez es más difícil analizar con seriedad y mesura, evitando la causticidad como válvula de escape, las ocurrencias de quienes se dicen (y a quienes se denomina) «expertos educativos». Y son legión. Abundan, proliferan y se multiplican de forma exponencial. Y lo peor es que sus vacuas pero seductoras suposiciones son tenidas en cuenta y amplificadas por los medios de comunicación. Este y no otro es el motivo por el que, una vez más, me veo obligado, por responsabilidad cívica y dignidad profesional, a salir al paso de los dislates proferidos (y recogidos en ABC) por Marc Prensky, consultor, «experto educativo» reconocido mundialmente como tal.
En una entrevista publicada en la edición digital de ABC, el «experto» Prensky lo daba todo, comenzando por el soberbio (y no va con segundas) titular: «Los profesores de hoy deberían eliminar las clases magistrales». No quiero extenderme demasiado en esto de la magistralidad despreciada, todo un mantra de la neoexpertología educativa, pero sí quiero recordar que una clase magistral es aquella en la que el docente demuestra al discente su maestría (su pericia, su oficio, su sapiencia, su conocimiento...). La palabra «magistra» hace referencia al propio ejercicio del magisterio, esto es, de la enseñanza.
Otra cosa es que Prensky, como muchos de los que participan de esta moda de reprobar al profesor y explicarle cómo debe trabajar, se empecine en asociar la autoridad intelectual de quien atesora el conocimiento con oscuras intenciones humillar y/o atormentar a quienes no saben, precisamente porque requieren de alguien que les enseñe (si todos supieran, no sería necesaria la trasmisión de estos conocimientos), como si saber más (y, en principio, como digo, debemos admitir que entre profesor y alumno el primero sabe más que el segundo) conllevara la voluntad de afear la inferioridad del otro.
Así, se impone una igualdad ficticia entre ambos que evita que el «pobre» alumno pueda sentirse afligido, se desdeña la capacidad del profesor y se caricaturiza su labor, tanto más cuanto mayor sea la competencia de este y sus deseos de formar a un nivel de excelencia. Y llegamos de esta manera a la unión, más que forzada pero ya habitual, entre la idea de clase magistral y la de degradación, doblegamiento, vejación del alumno. No exagero. Según Prensky, «la realidad en la que viven los niños y jóvenes es cada vez más cambiante, incierta, compleja y ambigua» (infortunados pequeñuelos), «su capacidad de atención no ha cambiado» (la perspicacia no parece caracterizar a Mr. Prensky). «Pero», continúa, «sí» han cambiado «su tolerancia y sus necesidades». «No quieren charlas teóricas», sigue. «Quieren que se les respete, se confíe en ellos, y que sus opiniones se valoren y se tengan en cuenta».
O sea, que los chicos no quieren teoría. Y, si no quieren, ¿quiénes somos nosotros para aburrirlos con nuestras batallitas? Quieren que se les respete, se confíe en ellos y se valoren sus opiniones. Bien, no conozco profesores que entren en clase con deseos irreprimibles de faltar al respeto al alumno de la cuarta fila (en todo caso de que no se lo falten a él, si no es abusar). En cuanto a la confianza en los alumnos, me resulta una reclamación ciertamente sui generis. ¿Debo confiar en mis alumnos? No lo sé. ¿En todos? ¿Por qué? ¿Confiar en qué sentido?
Esto me recuerda a una señora muy educada, fan de la Educación Waldorf, con la que coincidí en un debate, que me preguntaba, fuera de cámara, si «quería» a mis alumnos. «Querer, querer...», le dije yo, «...más que nada los respeto...» ¿Y sus opiniones? Pues no tengo especial interés en no valorarlas, pero tampoco en hacerlo a toda costa. No creo que sea esa mi función como docente. ¿Son relevantes las opiniones de mis alumnos? ¿Respecto a qué? ¿Tengo que escucharlos antes de presentar una actividad, plantear unos contenidos o corregir un examen?
Sinceramente, no creo que el alumno deba ser, de ninguna manera, el centro de la educación sino exclusivamente el beneficiario. Es esta una concepción de la enseñanza de consecuencias, no imprevisibles, porque ya estamos comprobando el resultado de la pedagogía chachi, sino nefastas, y que convierten a nuestros alumnos en ignaros narcisistas que encima creen tener derecho a decidir cómo debemos los docentes ejercer nuestra profesión. Es decir, lo mismo que los expertos.
Opina Mr Persky que «el nuevo modelo de pedagogía» debe ser «intuitivo» (admirable estrategia para cargarse de un plumazo todo intento de instrucción rigurosa). Pero esto no acaba aquí. «El profesor», asegura nuestro experto, no debe tener respuestas sino preguntas («preguntas-guía», las llama; también «co-asociación») «que facilitar a los alumnos» y, en algunos casos, sugerencias de posibles herramientas y lugares para empezar y proceder.
De forma que el que antaño era depositario del conocimiento pasa a ser una especie de pringadete que media entre el alumno y lo que sea que quieran estos tipos que aprenda, sea en la internete (las nuevas tecnologías, ¡cómo no!) o en la mismidad de la vida, que, ya se sabe, es «la mejor Universidad». Y encima se permite el hombre exigir al profesor que «diseñe el proceso de aprendizaje» (¿Mande? ¿Que diseñe qué? ¿Las preguntas que deben hacerse los alumnos? Y de manera intuitiva, por descontado) y que "garantice la calidad" (esto ya es directamente grosero).
Aquí queda pues esta humilde semblanza (espero haberle hecho justicia) de «uno de los pensadores más influyentes en el ámbito de la educación internacional».
Así nos luce el pelo.


Alberto Royo es licenciado en Historia y Ciencias de la Música y profesor de Secundaria, además de presidente de la Asociación de Profesores de Secundaria de Navarra y Secretario General de la Federación de Sindicatos de Profesores de Secundaria SPES.

martes, 18 de noviembre de 2014

Borradores de las próximas convocatorias de asesores técnicos y docentes en el Exterior y vacantes

Proyecto Orden ECD/ /2014, de , por la que se convoca concurso de méritos para la provisión de puestos de asesores técnicos en el exterior y Proyecto Orden ECD/…./2014, de…. por la que se convoca concurso de méritos para la provisión de puestos de personal docente en el exterior.
Vacantes.

Proyecto convocatoria docentes (PDF)

Proyecto convocatoria asesores (PDF)

Vacantes docentes (PDF)

Vacantes asesores (PDF)

martes, 11 de noviembre de 2014

Sobre el Decreto Wert de destrucción de las especialidades

¿Por dónde empezar? La verdad es que se nos antoja muy difícil, más allá de la mera descripción, realizar algún comentario sobre un despropósito tan monumental como este nuevo «obsequio» que el laboratorio Wert, especializado en infaustos proyectos educativos, amenaza con perpetrar en forma de un nuevo decreto de especialidades docentes, cuyo borrador ha salido recientemente a la luz pública. Hasta podría decirse, si la cosa fuera para tomársela a broma, que nos encontramos ante alguno de aquellos estrambóticos «inventos del TBO», que los más mayores recordaremos sin duda, a cargo del atrabiliario Dr. Franz de Copenhague.

Pero es que no es cosa de broma. El borrador de dicho decreto fulmina directamente y de un plumazo el principio de la especialidad del docente de secundaria y, consiguientemente, cercena las más mínimas garantías de que algún día podamos tener una enseñanza de calidad en este país. Y esto es muy grave.

En realidad, el cuerpo del texto es un farragoso redactado burocrático-administrativo que prepara el terreno y la cobertura legal a los anexos. Unos anexos que, especialmente el III, el IV y el V, establecen las materias añadidas que se asignan a los cuerpos docentes de secundaria según la titularidad de su especialidad. Eso sí, hay ya en las disposiciones adicionales algunos previos que indican claramente cuál es el objetivo: acabar con la especialidad y convertir al profesor de secundaria en un generalista.

La disposición adicional séptima, por ejemplo, suprime las especialidades de Latín y Griego, que quedan fusionadas en una nueva «creación», Lenguas Clásicas y Cultura Greco-latina. O la décima, que nos saca de dudas sobre la utilización del masculino genérico: Todas las referencias -reza textualmente- al profesorado y a las titulaciones para las que en este real decreto se utiliza el masculino genérico deben entenderse aplicables indistintamente a mujeres y a hombres. Una aclaración tranquilizadora donde las haya, ya que de otra forma, acaso un lector desprevenido pudiera entender que, ante tanta intercambiabilidad, también el decreto refiriera a tan personales cuestiones. Tomemos pues nota: de momento, al menos, no.

Vayamos  a los anexos. El primero enumera las especialidades de los cuerpos docentes de ESO, Bachillerato y Formación Profesional. El segundo asigna las especialidades que tradicionalmente tenían asignadas. A partir del tercero, se establecen las nuevas materias que les caen en suerte a los titulares de las anteriores especialidades, que tendrán la obligación de impartir. Y aquí empieza el baile.

El profesorado de Filosofía deberá impartir también la nueva materia de Iniciación a la Actividad Emprendedora y Empresarial –ignoramos por ahora si se incluirán también contenidos de dicha materia en los temarios de oposiciones-; los profesores de Inglés, Francés y Alemán, deberán impartir también Lengua Española, a éstos, a su vez, y acaso como contrapartida, se les asigna ni más ni menos que Geografía e Historia, a cuyos titulares hasta ahora, se les adjudica Economía, Valores Éticos e Historia de la Música y la Danza. Los profesores de Dibujo deberán impartir también Artes Escénicas. Los de Matemáticas deberán impartir Biología y Geología, y en justa reciprocidad, los de dicha especialidad tendrán también que impartir Matemáticas. Siguiendo con la Biología, se asigna también a los profesores de Asesoramiento e Imagen Personal. ¿Para qué seguir?...

Hemos de reconocer que ignoramos cuál puede haber sido el docto criterio que las mentes pensantes del ministerio Wert/Gomendio habrán seguido para proceder a esta nueva taxonomía disciplinar. La verdad es que se nos escapa. Pero a la vista de los resultados, no es descartable aventurar como hipótesis de trabajo que haya sido por el método de tirar los dados, y allí donde caigan, ¡adjudicado!
En resumen y concluyendo, el mayor dislate pedagocrático que se ha perpetrado contra la enseñanza en este país desde la LOGSE. Punto final.


Xavier Massó
Presidente de SPES (Federación Sindical de Profesores de Enseñanza Secundaria Pública Española)

Convocatoria de plazas para profesor visitantes en USA y Canadá

Resolución de 30 de octubre de 2014, de la Secretaría de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, por la que se convocan plazas para profesores visitantes en centros educativos de Estados Unidos de América y Canadá para el curso académico 2015-2016.

Más información aquí.